Home → NOTICIAS → Made in Corea: ¿cómo funcionan los gigantes industriales?

Made in Corea: ¿cómo funcionan los gigantes industriales?

Por Ignacio de la Vega, analista principal de INCompany.


________________________________________________

Samsung, Hyundai Kia Automotive Group, LG, Hanjin, SK… son parte de la vida cotidiana de los coreanos, determinando, en gran medida, sus hábitos, su consumo, ocio y trabajo. Pero también son influyentes para muchas personas alrededor del mundo, pues cada vez son más los que adquieren un smartphone Samsung, un televisor LG o un automóvil Hyundai, por ejemplo.

MADE-IN-COREA-NOMADE

El señor Lee se despierta por la mañana en un edificio construido por Samsung C&T gracias a la alarma de su móvil Samsung. Después monta en un coche un Renault-Samsung y se dirige a través de una autopista a su trabajo en Samsung Heavy Industries (astilleros). Si algo le sucediera por el camino, está cubierto por un seguro de vida de Samsung Life. Y seguramente este fin de semana vaya a llevar a su familia al parque temático Everland, propiedad de Samsung Everland. Estamos ante lo que en Corea del Sur se conoce como chaebol.

Todas estas marcas y grandes empresas son parte de la vida cotidiana de los coreanos, determinando, en gran medida, sus hábitos, su consumo, ocio y trabajo. Pero también son influyentes para muchas personas alrededor del mundo, pues cada vez son más los que adquieren un smartphone Samsung, un televisor LG o un automóvil Hyundai, por ejemplo.

Si algo caracteriza a la red empresarial de Corea del Sur es, más allá de la gran cantidad de pequeñas y medianas empresas, la presencia de gigantes industriales conocidos como chaebol. Los chaebol son grupos de empresas que, mediante sus ramificaciones, dominan diversos sectores de la economía, aunque existen ciertos sectores de actividad donde se muestran especialmente fuertes: electrónica, automóvil, industria naval, tecnología de la información, telecomunicaciones o industria petroquímica.

La sombra de estos conglomerados empresariales es tan grande que alcanza en muchas ocasiones al gobierno surcoreano de turno, con quien generalmente tienen una fuerte relación. De hecho, han disfrutado siempre de beneficiosas ayudas por parte del estado en forma de financiación a tipos de interés ínfimos, cosa que tras la entrada de Corea del Sur en la OMC en 1995 se ha rebajado considerablemente y regulado. No obstante, estas ayudas del pasado no han hecho otra cosa que ayudar al crecimiento de estas gigantescas empresas, hasta el punto de copar, entre no más de diez, todo el mercado nacional.
Chaebol es un modelo empresarial basado en grandes conglomerados con presencia en distintos sectores económicos que se ha desarrollado en Corea del Sur. Las compañías que presentan esta peculiaridad se caracterizan por su fuerte crecimiento, desarrollo tecnológico, diversificación y una fuerte dimensión empresarial.

El modelo surgió después de la independencia de Corea del Sur, cuando su gobierno otorgó a distintas empresas nacionales un fuerte apoyo político y financiero para que lideraran el despegue económico del país, mediante la inversión en distintos campos como industria, siderurgia, tecnología y construcción entre otros. La labor de estos grupos contribuyó al crecimiento económico del país en la segunda mitad del siglo XX, hasta situarlo como uno de los “cuatro tigres asiáticos”.

El chaebol goza de fuerte influencia en la vida social surcoreana, hasta el punto de que algunos altos ejecutivos procedentes de estas empresas, como Lee Myung-bak, han llegado a la presidencia de la República de Corea.
Los detractores de los chaebol critican del modelo su crecimiento durante los regímenes autoritarios de Park Chung-hee y Chun Doo-hwan, la existencia de prácticas contrarias a la ley, falta de transparencia y un supuesto trato favorable por parte de las administraciones surcoreanas, con escándalos de sobornos y corrupción.

No obstante, que varias empresas compartan nombre, no significa que sean un chaebol, sino que pueden ser independientes, al menos en teoría, entre ellas. Por ejemplo otro señor coreano como Kim, podría despertarse en un edificio construido por Hyundai, vestirse con un traje comprado en Hyundai Department Stores, montarse en un Hyundai y dirigirse por una autopista construida por Hyundai a su trabajo en Hyundai Heavy Industries, los mayores astilleros del mundo. A pesar del nombre, no dejan de ser empresas independientes, aunque una vez formaron parte del mismo grupo empresarial.

Marcas como Hyundai, LG o Samsung son mundialmente conocidas: casi todos saben que son grandes multinacionales y muchos conocen su origen surcoreano. También no son pocos los que identifican a Hyundai como un fabricante de automóviles, a LG como una marca de televisores y a Samsung como el gran rival de Apple en telefonía móvil. Sin embargo, y como suele suceder, la realidad es más compleja de lo que muchos piensan. ¿Sabían que Hyundai, además de fabricar autos, construye enormes barcos? Pero también se dedica a negocios como el turismo y la compraventa de viviendas. Y hay más: es fabricante de componentes industriales, material ferroviario, piezas de defensa, elevadores… Hyundai también está presente en sectores tan distintos como el comercio minorista, las finanzas, la siderurgia, la publicidad y la ingeniería. ¿Conocen alguna empresa que esté involucrada en tantas y tan importantes actividades productivas? Las hay… pero surcoreanas también.

Samsung no se queda atrás en poderío y diversificación: no sólo fabrica celulares y tablets, también pantallas de televisión, equipamientos médicos, instrumentos de precisión, semiconductores, productos químicos, chips… y un largo etcétera. Asimismo, sus ramificaciones abarcan servicios como la construcción, el turismo, el entretenimiento, la comunicación… y muchos que olvidamos.
LG, por su parte, tampoco se queda atrás y fabrica productos de imagen y sonido, móviles, electrodomésticos, accesorios informáticos, industria química, energía, telecomunicaciones, deporte… Estos son solo algunos de sus ámbitos de actuación.
Historia de los chaebols
El modelo surge después de la guerra de Corea, cuando la península queda dividida en dos mitades: Corea del Norte, con un régimen comunista auspiciado por la URSS y China, y Corea del Sur, con un régimen autoritario apoyado por Estados Unidos. En la década de 1950 la economía de Corea del Sur era pequeña y basada en la agricultura, mientras que los norcoreanos gozaban por entonces de un mayor desarrollo industrial.
Para solucionar esta situación, el presidente Park Chung-hee desarrolló políticas para incentivar la industrialización del país, mediante el apoyo a empresas que formarían conglomerados, más conocidos como chaebol, con inversiones en distintos sectores de la economía. Este general había sido formado en Tokio y quiso emular el éxito japonés en su nación, en concreto, copiando el modelo de zaibatsus que se había desarrollado en el país nipón durante la era Meji (1868 – 1912).
El crecimiento de Corea del Sur en términos de Producto Interno Bruto se disparó y el país se convirtió en uno de los “cuatro tigres asiáticos”. Por un lado, los chaebol aumentaron el número de infraestructuras y productos nacionales, mientras que por el otro desarrollaron una política de externalización que ayudó al país a acumular una gran cantidad de divisas extranjeras.

Los chaebol concentraron una enorme cantidad de capital, y las actividades más rentables estaban controladas por un limitado número de conglomerados que ejercían un comportamiento oligopólico.Tras el asesinato de Chung-hee, los años 80 estuvieron marcados por la llegada al poder de Chun Doo-hwan, que continuó con el sistema de capitalismo dirigido por la administración. Los conglomerados tuvieron que reestructurarse para promover el libre mercado, aunque el control permaneció en manos de los mismos grupos de poder, y muchos de ellos se expandieron al extranjero gracias al desarrollo tecnológico, como Samsung, Lucky-Goldstar o Hyundai.

Con la crisis de 1997-1998, los chaebols tuvieron que ser reorganizados. Por ejemplo, se tuvo que separar a Hyundai en varios chaebols o Daewoo Motors fue vendida a General Motors que acabó remarcando todos los vehículos como Chevrolet, llamándose hoy en día GM Korea.

Los chaebols siguen siendo la estructura empresarial dominante en Corea del Sur, tanto que los surcoreanos suelen bromear que es más poderoso el presidente de Samsung que el presidente de su país. De hecho, los chaebols se han convertido en los destinos laborales preferidos de los graduados surcoreanos de las mejores universidades, que ya no piensan en trabajar en banca o consultoría, sino en SK, Doosan o LG. Anteriormente era Samsung la única que conseguía reclutar a grandes cantidades de los graduados de las mejores universidades de Corea.

El top ten de los Chaebols
Los diez principales chaebols controlan casi el 80% del PIB de Corea del Sur. ¿Cuáles son estos 10 chaebols y sus empresas más importantes?

• Samsung Group. Samsung Electronics, Samsung Heavy Industries, Samsung Engineering, Samsung SDI, Samsung Display.
• Hyundai Kia Automotive Group. Hyundai Motor, Kia Motor, Hyundai Steel, Hyundai Hysco, Hyundai Mobis.
• SK Group. SK Hynix, SK Innovation, SK Telekom, SK Engineering and Construction.
• LG Group. LG Electronics, LG Telecom, LG Display, LG Chemicals.
• Lotte Group. Lotte Confectionary, Lotte Shopping, Honam Petrochemical.
• GS Group. GS Caltex, GS Retail, GS Engineering & Construction, GS Global, GS EPS.
• Hyundai Heavy Industries. Hyundai Samho Heavy Industries, Hyundai Oilbank, Hyundai Corporation, Hyundai Finance, HYMS.
• Hanwha. Hanwha Corporation, Hanwha Life, Hanwha Hotels and Resorts, Hanwha Chemical.
• Hanjin. Hanjin Shipping, Korean Air (KAL)
• Kumho Asiana Group. Asiana Airlines, Kumho Tires, Kumho Life Insurance, Kumho Investment Bank, Kumho Engineering & Construction.

Los chaebols y su gobierno corporativo
Los chaebols, los grandes conglomerados empresariales coreanos, han ejercido una gran
influencia en la economía global y en la sociedad y la política coreanas. Algunos autores
destacan la contribución significativa que los chaebols han tenido en el rápido desarrollo sin
precedentes que ha experimentado la economía coreana, mientras que otros subrayan sus
problemas concomitantes, como el amiguismo, las relaciones corruptas con el gobierno y la
concentración económica. Aunque estos problemas aparentemente se han reducido en los
últimos años, gracias a las presiones ejercidas por el gobierno coreano tras
la crisis financiera de 1997, las reformas pendientes del sistema de chaebols siguen siendo
cuestiones importantes que impregnan el debate político y económico en Corea.

David Murillo, de ESADEgeo Center for Global Economy and Geopolitics, y Yun-dal Sung, de Sogang Business School analizaron las características únicas de los chaebols, sus relaciones con
el gobierno y los vicios y las virtudes de este modelo capitalista coreano que no opera
según los criterios de sus homólogos europeos y angloamericanos.
Un chaebol generalmente se refiere a un colectivo de empresas formalmente
independientes bajo el control administrativo y financiero común de una sola familia.
Aunque no hay consenso al respecto, la mayoría de los estudios coinciden en señalar que un chaebol viene definido por tres características estructurales de negocio: está integrado por numerosas empresas afiliadas que operan en sectores muy diversos; la propiedad y el control del grupo corresponde a una familia dominante, y el grupo empresarial representa un gran porcentaje de la economía nacional.
Los chaebols, dirigidos aparentemente por directivos profesionales responsables de cada
una de las empresas que conforman el conglomerado, son controlados realmente por un
único chongsu, un director general no oficial o no designado, que es quien toma las
decisiones corporativas definitivas. Actúa como supremo accionista mayoritario y también como representante de la familia propietaria. Chongsu en coreano significa literalmente “director general”. Por ejemplo, el Sr. Lee, chongsu del chaebol de Samsung, sólo posee el 0,57 % de todas las acciones del grupo y su familia sólo el 1,07 % de todos los stocks del grupo. No ocupa ningún cargo formal de poder en el grupo. No es presidente del consejo, ni CEO de ninguna de las principales filiales del grupo y, pese a ello, ejerce el control de la amplia estructura de participaciones cruzadas de Samsung.
La familia Lee controla el grupo Samsung y ello es posible gracias a la estructura de participaciones cruzadas del chaebol. El instrumento principal de control corporativo es Everland (una firma privada de parques de atracciones), señalan David Murillo, de ESADEgeo Center for Global Economy and Geopolitics, y Yun-dal Sung, de Sogang Business School.
En los países occidentales, una firma se convierte en un conglomerado a través de fusiones
o adquisiciones de varias empresas que participan en líneas de negocios no relacionadas
entre ellas, en lo relativo a las fuentes materiales, el desarrollo del producto, la tecnología de
producción o los canales de comercialización. GE, por ejemplo, es una empresa que cotiza
en la Bolsa de Nueva York y opera en diferentes áreas de negocio: aviación, capital,
energía, salud, soluciones para el hogar y para la empresa, y transportes. El consejo de
administración de GE sigue y controla a todos los subordinados. Más de dos tercios de sus
directores son independientes siguiendo las directrices de la Bolsa de Nueva York. A
diferencia de los chaebols, no hay ningún propietario dominante o familia propietaria, se
permite un cierto margen de autonomía a los CEO profesionales y prevalece un estricto
sistema de gobierno (el rol y la responsabilidad del consejo de administración).

En un escenario completamente distinto, los zaibatsus son los grupos empresariales
japoneses que aparecieron antes de la Primera Guerra Mundial. Tras la Segunda Guerra
Mundial, los zaibatsus fueron disueltos por la administración militar norteamericana que
asumió el gobierno en Japón. Entonces, los zaibatsus se coinvirtieron en keiretsus,
afiliaciones de empresas cuyos CEO mantenían reuniones periódicas de colaboración. El
sistema de keiretsus está formado por grupos industriales dominados por los bancos,
en que la institución bancaria actúa como proveedora de capital y a través de ella se
instituye una función de control. Los chaebols tienen muchas características en común con
los keiretsus, pues ambos provienen de los zaibatsus. Cada empresa integrante de un grupo
de chaebol se denomina kyeyol (la pronunciación coreana de keiretsu). Sin embargo, a
diferencia del keiretsu, el chaebol carece de la correspondiente función de control externo.

Las empresas kyeyol se sitúan bajo el control directo de la oficina de planificación central del
grupo, la cual, a su vez, es controlada por los miembros de la familia fundadora del grupo.
En el entorno reglamentario coreano, los chaebols han buscado una alternativa al sistema
financiero de los keiretsus, centrado en los bancos, diseñando transacciones internas de
mercado, especialmente garantías de pago y otras disposiciones colaterales, destacan David Murillo y Yun-dal Sung.
Estructuralmente, los chaebols son también más de carácter familiar, más jerárquicos y
centralizados, y se basan más en las relaciones con el gobierno que sus homólogos
japoneses. Estas diferencias se explican a través de los origines distintos de cada
estructura: mientras que los chaebols coreanos se crearon deliberadamente para liderar una
economía de rápido crecimiento, los zaibatsus se desarrollaron como respuesta a la
necesidad de aprovisionamiento de suministros militares tras la expansión japonesa de los
años treinta del siglo pasado.

Asimismo, en lo que se refiere a la propiedad familiar, las relaciones de sangre son de la máxima importancia en la sociedad coreana, mientras que en Japón, el apellido de la familia tiene más peso, y es por ello que un hijo adoptado puede convertirse en el heredero principal. Finalmente, la propiedad y la dirección están prácticamente separadas y no hay una sola familia que controle el grupo en los keiretsus japoneses, a diferencia del estricto control familiar que caracteriza los chaebols.

Es generalmente admitido que el sistema de chaebols ha resultado particularmente efectivo a la hora de generar desarrollo económico en forma de un modelo no occidental de crecimiento económico impulsado por el Estado, que presenta similitudes (y diferencias) con sus homólogos del sudeste asiático. En el caso de Corea, las raíces del éxito de los chaebols pueden hallarse en los elementos idiosincrásicos de la política económica y del desarrollo institucional y económico que ha configurado el país en los últimos sesenta años.
Hasta la fecha, esta forma particular de gobierno corporativo –que ha permitido a los chaebols tener éxito como impulsores de la creación de riqueza– sigue siendo muy relevantes, destacan David Murillo y Yun-dal Sung.

Samsung Group
El negocio de Samsung no ha sido siempre el de los smartphones y otros dispositivos tecnológicos. Byung-Chull Lee fundó la empresa en 1938 en Daegu, Corea, para la exportación de pescado seco, vegetales y frutas. Al cabo de tan solo una década, Samsung ya contaba con sus propios molinos de harina, así como con operaciones de fabricación y venta propias.
En 1969 se une a Sanyo Electronics y comienza su carrera ascendente a la cúspide del mundo de la electrónica. Desde sus humildes comienzos, la gran empresa evolucionó convirtiéndose en uno de los grandes jugadores mundiales en el campo de la tecnología moderna.
Samsung Electronics, fundada en 1969, es el miembro más grande del Grupo Samsung, que es a la vez una de las compañías de aparatos eléctricos más importantes del mundo. En los primeros años, la empresa era conocida por sus televisores y aires acondicionados baratos. Todo eso cambió en 1995, cuando su presidente (e hijo del fundador Lee), Kun-Hee Lee, realizó una memorable visita a la planta de la compañía en Gumi, una ciudad industrial en el centro-sur de Corea. La leyenda cuenta que el joven Lee había enviado como regalos de Año Nuevo los teléfonos móviles más nuevos de la compañía y se horrorizó cuando le llegó la noticia de que no funcionaban. Más tarde, en Gumi, hizo una gran pila con las existencias de la fábrica y las incendió.
Después de la incineración, el gasto en investigación y desarrollo aumentó y Samsung comenzó a producir productos de primera calidad, como el primer teléfono con MP3 del mundo, teléfonos con cámaras con más megapixeles, y otros dispositivos de gama alta que pueden operar en redes celulares superrápidas de Corea del Sur.

Hoy en día, esta entre las veinte empresas con mayores ganancias en el mundo, las cuales provienen principalmente de la venta de teléfonos móviles y chips de memoria.
Samsung ha conquistado el primer lugar en ventas de celulares con 74,3 millones de unidades vendidas, más que el doble de Apple, pero su cuota de mercado se ha reducido a un 25,2%. Huawei se ha convertido en poco tiempo en el tercer mayor vendedor de smartphones con 20,3 millones de ejemplares vendidos en el segundo trimestre del 2014 (6,9%, de cuota de mercado), según IDC.

Hyundai Kia Automotive Group
En coreano, la palabra hyundai significa modernidad. La marca fue creada en 1947 por Chung Ju-yung, quien se convirtió en figura dominante de la economía coreana desde 1960 hasta su muerte en el 2001.
Hyundai construyó su primer automóvil en 1968, el sedán compacto Cortina, bajo licencia de Ford. En 1975, realizó su primer modelo propio, el Pony, en colaboración con Mitsubishi y la firma Italdesign de Turín. Actualmente, Hyundai posee uno de los centros de investigación y desarrollo más respetados de la industria.

En los años 90, Corea del Sur sufrió una grave crisis financiera que afectó también a la industria automotriz, implicando la quiebra de Daewoo (que ahora pertenece a Chevrolet). Hyundai remontó la crisis, pero se vio obligada a dividir sus numerosas operaciones (construcción, banca, petroquímica, logística, astilleros, etc.) en cinco empresas independientes. Una de ellas, la de mayor proyección internacional, es el Grupo Automotriz Hyundai que ahora incluye a la marca Kia Motors.

Durante el 2014 el grupo coreano Hyundai se ha convertido ya en el fabricante de automóviles de gran serie (generalistas, por utilizar el término técnico) más rentable del mundo con un margen neto del 10,3%, que le coloca delante de Toyota. La japonesa sigue siendo el mayor fabricante de autos del mundo y se estima que pasará el hito de 10 millones de unidades en el año calendario 2014. Y Hyundai ocupa la octava posicion de esta competitiva industria, según Forbes Magazine.

SK Group
El SK Group es el tercer mayor conglomerado en Corea del Sur. Se compone de 95 empresas subsidiarias y afiliadas que comparten la marca y la cultura de SK. La empresa cambió su nombre de SunKyoung Group a SK Group en 1997 y cuenta con más de 70.000 empleados que trabajan desde 113 oficinas en todo el mundo.
Mientras que sus mayores empresas se dedican principalmente a las industrias químicas, petroleras, energéticas y construcción, también controla al proveedor de servicios de telefonía móvil celular más grande de Corea del Sur, SK Telecom. SK recientemente ha ampliado aún más su gama de negocios a los semiconductores, fusionando Hynix en SK Hynix, el segundo fabricante más grande de semiconductores de memorias del mundo.

Al igual que con muchos otros chaebol, la presidencia de SK Group fue ‘heredada’ de padres a hijos: de su fundador el fallecido Chey John-hyun a su actual presidente Chey Tae-won (hijo mayor).
El SK Group comenzó cuando los fundadores adquirieron Textiles Sunkyung en 1953. En 1958, la empresa comenzó a fabricar la primera fibra de poliéster de Corea, estableciendo así Fibras Sunkyung Ltd. en julio de 1969. En 1973 creó Petróleo Sunkyong, iniciando una estrategia de integración vertical para la gestión de producción, “De petróleo a fibras”. Ese mismo año, la compañía adquirió el Walkerhill Hotel.

En Diciembre de 1980 el SK Group compró, en privado, Petróleo Nacional de Corea, convirtiéndolo en el quinto conglomerado más grande del país y en Junio de 1994 entró al negocio de las telecomunicaciones de Corea al convertirse en el mayor accionista de Servicios de Telecomunicación Móvil de Corea.

En virtud de la reorganización, el principal medio de SK, Corporación SK, se dividió en una sociedad de inversión, ahora SK Holdings y una empresa operadora, SK Energy. Las sociedades filiales que ahora operan bajo las centrales de SK Holdings incluyen a SK Energy, SK Telecom, SK Networks, SKC, SK E & S, SK Franqueo y K Potencia
LG Group
LG Corporation es la cuarta empresa más grande de su tipo en Corea del Sur, después de Samsung Group, Hyundai Motors Group y el grupo SK. Sus oficinas centrales están situadas en el edificio Torres Gemelas LG en Yeouido-dong, Gangnam-gu, Seúl. LG fabrica productos electrónicos, químicos y productos de telecomunicaciones y opera filiales como LG Electronics, Zenith, LG Display, LG Telecom y LG Chem en más de 80 países.

LG Corp. fue fundada por Koo In-Hwoi quien estableció Lak-Hui Química Industrial Corp. en 1947. En 1952, Lak-Hui se convirtió en la primera compañía coreana en ingresar a la industria del plástico. A medida que la empresa amplió su negocio de plásticos, estableció Goldstar Co. Ltd. en 1958 y ambas compañías se fusionaron y formaron Lucky-Goldstar.
Goldstar fabricó la primera radio de Corea del Sur. Mientras que muchos productos electrónicos de consumo se vendían bajo la marca Goldstar, otros productos para el hogar se vendían bajo el nombre comercial de Lucky. La marca Lucky era famoso por los productos de higiene como jabones y detergentes HiTi. Incluso hoy en día, LG continúa fabricando algunos de estos productos para el mercado de Corea del Sur, como detergente para la ropa.
En 1995, para competir mejor en el mercado occidental, Lucky-Goldstar Corporación pasó a llamarse “LG” y la compañía también asocia esas dos letras con “Good Life”, el lema de la compañía.
El 1 de abril de 2000, LG química se divide en varias empresas independientes: LGCI, LG Chem, y LG Household y Health Care. Más tarde, en julio de 2007, LG Chem se fusionó con LG Petroquímica.

LG Corporation es una compañía controladora que opera en todo el mundo a través de más de 30 empresas en sectores como electrónica, la química y las telecomunicaciones. Sus subsidiarias electrónicas fabrican y venden productos que van desde productos electrodomésticos, electrónicos y teléfonos móviles, o pantallas de cristal líquido de transistor de película delgada a dispositivos de seguridad y semiconductores. En la industria química, las filiales fabrican y venden productos como cosméticos, textiles industriales, baterías recargables y tóner, policarbonatos, medicinas y materiales decorativos de superficie.
LG también opera la Coca-Cola Bottling Company Corea, administra bienes raíces, ofrece servicios de consultoría de gestión, y opera clubes deportivos profesionales.

LG Electronics obtuvo 41 premios, un hito sin precedentes, durante la edición del Salón International de Electrónica CES 2015, que se celebró en Las Vegas, Estados Unidos, liderados por el sensacional smartphone G Flex2 de LG, los asombrosos televisores OLED 4K con pantallas planas y curvas, y el revolucionario sistema de lavado Twin con mini lavadora.
Lotte Group
Lotte es un grupo de empresas de origen coreano-japonés, fundado en 1948 por el empresario Shin Kyuk-ho. El conglomerado está formado por más de sesenta empresas y exporta a nivel internacional, con presencia mayoritaria en Corea del Sur.
La rama más conocida del grupo es la alimentación, como fabricante y distribuidor de dulces, bebidas y comida rápida. Sin embargo, Lotte cuenta también con presencia en negocios como la construcción, electrónica, tecnologías de la información, editoriales, hoteles e industria del entretenimiento. El negocio de Lotte se concentra en Corea del Sur y Japón, aunque también mantiene inversiones en el resto de Asia y Europa.

Lotte fue fundada por Shin Kyuk-ho, un empresario surcoreano que en 1942 se marchó a Japón para estudiar en la universidad de Waseda. Al término de la Segunda Guerra Mundial, estableció en Tokio una pequeña industria de productos cosméticos. Pero poco después cambió su negocio y pasó a fabricar goma de mascar, un dulce que fue introducido en el país por los soldados estadounidenses.
Gracias a la elaboración de dulces, Shin pudo fundar en 1948 la empresa Lotte Co., que en principio contó con sólo diez empleados. Lotte fue una de las primeras compañías que comenzó a patrocinar series de televisión, lo que popularizó su marca en todo el país y le hizo competir frente a compañías alimenticias como Meiji Seika y Morinaga. En 1964 comenzó a fabricar también chocolate e introdujo en el mercado japonés el modelo de elaboración suizo.
A pesar de que Shin Kyuk-ho era surcoreano, durante muchos años no pudo expandirse a su país de origen por las difíciles relaciones internacionales entre Japón y Corea del Sur. Cuando ambos países las normalizaron en 1965, Lotte abrió varias delegaciones y fábricas en la península que se dedicarían a elaborar dulces y comida rápida. Dos años después, Lotte Co. abrió una delegación exclusiva para Corea del Sur, Lotte Confectionery, que se convirtió años después en la principal subsidiaria de la organización.
Lotte pasó a funcionar como un chaebol ante la necesidad del gobierno surcoreano de reactivar su economía. Aprovechando que Corea del Sur era un país con recursos por explotar, la compañía diversificó sus actividades y comenzó a invertir en turismo, con la creación de hoteles y la puesta en marcha de restaurantes y centros comerciales. Años después pasó al negocio inmobiliario, cuyo máximo exponente es el parque de atracciones y recinto comercial Lotte World, inaugurado en 1989.

A diferencia de otros chaebol como Hyundai y Samsung, Lotte mantuvo su modelo de inversiones en la década de 1980 y renunció a otros mercados como el siderúrgico. La empresa continuó apostando por la alimentación, con productos como helados o bollería industrial (bajo la filial Mutter Rosa) y en 1999 abrió una compañía financiera, Lotte Capital.

El grupo se ha expandido internacionalmente en los últimos años. En la década de 1990 amplió su actividad a Asia, con especial interés en los mercados emergentes de China yTailandia y en 2010 Lotte Confectionery incursionó en Europa con la compra de la polaca E. Wedel, entonces perteneciente a Kraft Foods.

“Darán mucho que hablar en los próximos años”
“El éxito de los productos coreanos se debe definitivamente a los valores, educación y competitividad con que han sido moldeados dentro de las organizaciones de ese país, lo que se ha visto reflejado en el empeño que se pone y en lo que se invierte año a año en investigación y desarrollo con el objetivo de ser los líderes del mundo en temas relacionados a la tecnología e ingeniera”, señala Diego Mantilla Cruzatti, Gerente de Marketing en Perú de Minvest Holding Gildemeister, representante de la marca Hyundai.
Hyundai Motor Group – dice Mantilla – no solo representa un conglomerado comercial y económico en Corea; “es el producto de años de esfuerzo en educación y de un grupo de personas que tuvieron una misma visión con la que empujaron hacia un mismo norte. Su filosofía y disciplina son la clave del valor humano por el que se diferencian, posicionado sus productos en la cima del mundo”.
Diego Mantilla considera que las empresas y productos coreanos estarán entre los primeros del mundo en los próximos diez años. “Corea y sus productos han marcado un hito mundial en los últimos años. Este país, así como Japón y otros de Asia lo están haciendo y no dudo en lo absoluto que darán mucho que hablar en los próximos años”.